El pasado 25 de julio, el Reino Unido activó la primera fase de su Online Safety Act. Esta nueva regulación exige que cualquier sitio web con contenido pornográfico verifique que todos sus usuarios tienen más de 18 años — ya no con una simple casilla, sino con métodos fiables: documentos oficiales, estimación de edad mediante selfie o tarjeta bancaria.
Las plataformas que no cumplan podrían enfrentarse a multas de hasta 18 millones de libras o el 10% de sus ingresos globales. Según Ofcom, el regulador de medios del Reino Unido, estas nuevas normas buscan reducir el riesgo de que menores accedan a contenido inapropiado.
Pero tan solo unas horas después de la entrada en vigor de la ley, las descargas de VPN en el país se dispararon más de un 1.400% en iOS. Proton VPN se convirtió en la app más descargada. Las búsquedas de “VPN” en Google se multiplicaron por diez. Todo apunta a que una gran parte de los usuarios está buscando cómo saltarse estos nuevos controles.

Qué es una VPN y por qué la están usando ahora
Una VPN (red privada virtual) es una herramienta que oculta la dirección IP real del usuario. Se utiliza para acceder a contenido no disponible en un país, navegar con mayor privacidad o evitar el rastreo en línea.
Con la nueva regulación, muchas personas están utilizando VPNs para simular que están accediendo desde otro país — uno donde ese mismo sitio web no exige verificación de edad. Así, evitan el proceso de subir un documento o tomarse una selfie.
Usar una VPN es legal. Pero utilizarla para esquivar una obligación legal, como estos controles, es donde empiezan los problemas.
Qué están haciendo las plataforma
Ofcom ha sido claro: las plataformas no pueden fomentar ni permitir el uso de VPNs para eludir las verificaciones. Algunas, como Pornhub, ya han implementado medidas más estrictas: no permiten el acceso sin verificación real. Otras están probando diferentes soluciones: estimación de edad facial, carteras digitales o escaneo de documentos oficiales.
Plataformas como X (antes Twitter) están desarrollando sistemas propios de verificación por IA. Discord ofrece la opción de subir un DNI o una selfie. Telegram indica que utilizará escaneo facial. Bluesky promete ofrecer varias formas de verificación.
Las plataformas están intentando adaptarse. Pero también se enfrentan a un reto importante: cumplir con la ley sin perder a sus usuarios.
Por qué esto representa un reto para todos
La evasión es real. A medida que más países introducen leyes similares, algunos usuarios que no se sienten cómodos con los escaneos faciales o la subida de documentos están recurriendo a herramientas como las VPNs para evitar el proceso.
Esto complica la tarea de los reguladores y también afecta a la seguridad. Si los usuarios migran a sitios alojados en otros países — que no cumplen con ninguna normativa — el efecto de la ley se diluye. Además, pueden acabar en plataformas sin moderación, sin filtros, sin control.
Para los reguladores, el reto es encontrar el equilibrio entre hacer cumplir la ley y generar confianza. Para las plataformas, el reto es diseñar experiencias de verificación de edad que sean rápidas, seguras y lo suficientemente cómodas para que los usuarios no se vayan.
Qué podría funcionar mejor
Expertos y empresas de verificación de edad coinciden en varios puntos. Lo primero: los usuarios quieren tener opciones. No todos se sienten cómodos con la misma tecnología. Algunos preferirán la estimación facial. Otros preferirán subir un documento. También hay quienes buscan sistemas más privados, como tokens o credenciales anónimas.
Lo segundo: la transparencia es clave. Las plataformas deben explicar claramente cómo funciona su sistema, qué datos recopilan y cuáles no almacenan. Si los usuarios entienden el proceso, es más probable que lo acepten sin buscar alternativas.
Y por último: esto no se resuelve solo con leyes. Es necesaria una colaboración real entre plataformas, autoridades, expertos en privacidad y usuarios. Para crear sistemas que funcionen no solo en teoría, sino en la práctica.
Este artículo se basa en la cobertura de BBC News sobre la implementación de la Online Safety Act en el Reino Unido. Para un análisis más profundo sobre los desafíos de las leyes de verificación de edad en entornos digitales, puedes leer esta publicación de Enrique Dans.


